EL IMBEAC Y LA CREACIÓN DE ECONOMÍA CREATIVA (ECONOMÍA NARANJA) EN ESPACIOS RURALES
El IMBEAC: Transformando la Información Arqueológica en Conocimiento
Desde sus inicios, el IMBEAC se ha volcado en la transformación de la Información Arqueológica en Conocimiento.
A partir de esto, resulta posible desarrollar la Puesta en Valor de los yacimientos arqueológicos que investigamos.
Con este complejo proceso se convierte el conocimiento científico en un bien social susceptible de generar beneficio económico para nuestra sociedad y, en concreto, para las localidades en las que se sitúan estos yacimientos arqueológicos.
A esto se lo denomina como “Economía Creativa” o “Economía Naranja”.
¿Qué es la Economía Creativa?
La “Economía Creativa” se desarrolló inicialmente en los sectores asociados a la industria cultural y artística principalmente, por lo que es desarrollada principalmente por profesionales de alta cualificación profesional y tiene un ámbito de proyección localizado en determinados espacios culturales.
En las últimas décadas ha crecido enormemente al incorporar el desarrollo tecnológico y los medios de comunicación digital y las redes sociales.
Se define como un modelo de producción capaz de transformar ideas y conocimiento en bienes y servicios que poseen un valor cultural y también un valor económico.
En este tipo de producción la inteligencia y el talento se convierten en beneficios económicos concretos, en riqueza.
Su valor es más cualitativo que cuantitativo: no se puede producir en masa ni en serie.
El modelo del IMBEAC

El IMBEAC ha desarrollado un método de generación de riqueza dentro de los parámetros de la “Economía Creativa” por medio de la “musealización” de los yacimientos arqueológicos que investiga combinada con la difusión de conocimiento a través de:
- Visitas Científicas Guiadas
- Jornadas de Puertas Abiertas para todos los públicos
- Conferencias
- Producciones audiovisuales
que ponen en valor tanto los yacimientos arqueológicos como el conocimiento que estos generan.
Esta dinámica genera interés por los yacimientos arqueológicos, que son bienes imposibles de deslocalizar y están (y estarán) siempre asociados a las poblaciones y comarcas en los que se sitúan.
De este modo, estos recursos económicos en su mayor parte se vinculan a espacios rurales generando beneficios sociales y económicos allí donde más necesarios resultan.
Ciencia en la Naturaleza
Pero hay una contribución más que debemos tener en cuenta: que la generación de conocimiento transciende la vinculación con los núcleos urbanos donde se sitúan las Universidades y los centros de investigación.
Rompe con la tendencia de que los investigadores difundan el conocimiento sólo en el ámbito acotado a los especialistas.
También convierten los yacimientos en “museos en la Naturaleza” situados donde esas sociedades del pasado vivieron.

Esto, y mucho mas, es lo que en el IMBEAC hemos denominado como “Sciencia in Natura” o Ciencia en la Naturaleza.
